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Estudio General de las Aperturas

Estudio General de las Aperturas

Sobre cómo se debe entrenar, y formar un repertorio, en el ajedrez.

Edwin Leonel Córdova Reto

El estudio general de las aperturas forma parte del entrenamiento ajedrecístico en general, el cual se encuentra formado por entrenamiento de finales, entrenamiento de táctica y estrategia, estudio y análisis de partidas, tanto de clásicos como de jugadores modernos, análisis de partidas propias, y el estudio de las aperturas.

En ese sentido, el GM Spraggett, nos dice que en el entrenamiento el secreto es afrontar las prioridades de cada uno. La primera gran pregunta que uno debe hacerse si quiere ser maestro no es ¿cuánto tiempo tardaré?, sino ¿por qué quiero serlo? Si no puedes responder la pregunta de forma convincente, es mejor que abandones el intento. Pero si puedes, y si tienes buenas razones para intentar conseguirlo, entonces ve a por todas. En el proceso de convertirse en maestro importa más tu fuerza de carácter que tu nivel de juego, es decir, tu motivación, voluntad, disciplina y perseverancia. Y ante la pregunta, cuánto tiempo tardaras, solo tú lo sabrás, cuando por fin hayas cumplido dicho objetivo.

Debemos aprender a ahorrar tiempo, sigue afirmando el GM Spraggett, nos aconseja que nos tomemos un tiempo para escribir sobre lo que hemos trabajado una tarde. Después de unos meses se mira hacia atrás y se ve si esto esta funcionando o no. No se trata de trabajar un día entero, sino que se tiene que elaborar un calendario-horario de trabajo, repartiendo cada una de las partes del entrenamiento que se han señalado anteriormente, sin ignorar las partidas rápidas de entrenamiento. Al respecto, Steinitz indicó, que era mejor trabajar una hora al día durante seis días que seis horas en un solo día y nada los otros cinco.

Sobre la duración de las sesiones de entrenamiento, el GM Spraggett, sugiere sesiones de entrenamiento no inferiores a dos horas, y preferiblemente cuando no se encuentren cansados, asimismo, debemos reservarnos un lugar tranquilo, libre de distractores. El GM Spraggett, añade: escuchar música suave es una buena idea, pero nada de ruido: el cerebro asimilará mucho más cuando prestes atención a esto.

Muchas veces cometemos el error de recolectar información en exceso, con la pandemia tocando nuestras puertas y la super conexión digital que se ha dado en el mundo del ajedrez, hemos podido tener acceso a una abundante cantidad de información. El GM Spraggett, nos dice que debemos evitar la trampa del exceso de información, en ese sentido, afirma que uno se convierte en maestro mejorando gradualmente su juego. Vas de nivel en nivel, y cada nivel puede requerir un poco más de información, e incluso un tipo ligeramente distinto de información. Muchos jugadores se quedan estancados en un cierto nivel y tienen dificultades para avanzar porque tienen demasiada información en sus cabezas. Están confusos. Recuerda que en el ajedrez lo importante es saber aplicar lo que se sabe, no absorber información sin más. Lasker, quien jugó ajedrez toda su vida, el campeón del mundo con más años reteniendo el título mundial, señaló que había pasado los últimos 25 años intentado olvidar la mayor parte de la información adquirida. Sabía que le perjudicaba más de lo que le ayudaba.

Es por esto, que debes limitar el número de libros que tienes hasta que seas maestro, afirma el GM Spraggett, no necesitas muchos: unos veinte son suficientes. Las revistas están bien. Con respecto a los programas, mencionaré los de juego más adelante, pero nadie necesita dos millones de partidas. Lombardy, afirmaba cuando alguien le decía que tenía cientos o millones de partidas ¿en cuantas de ellas has trabajado?

En este sentido, sobre nuestro repertorio nos recomienda el GM Spraggett, que debemos limitar la cantidad de aperturas que jugamos. Sólo necesitamos una buena defensa contra e4, una contra d4 y una contra el resto. Con blancas, limítate a una apertura. Si tienes tiempo para aprender más, hazlo, pero recuerda que el ajedrez es un juego de aplicación, no de absorción. Sólo se puede hacer un movimiento por turno, así que haz las cosas de forma simple. Y en ese sentido, debemos estudiar rigurosamente las aperturas que forman parte de nuestro repertorio, no podemos, ni debemos estudiar todas las líneas sino las que tendremos por lo general dentro del tablero.

El principiante es alguien que debe ser guiado, se encuentra perdido dentro del gran mundo del ajedrez, y si su camino no lo hace de la forma correcta su progreso solo irá dejando huecos en su formación. El GM Spraggett, nos indica que el progreso hacia el nivel de maestro consiste en dos pasos básicamente. El primero es alcanzar una comprensión mínima básica del juego, caracterizada por una deliberada falta de información ajedrecística específica, y el segundo es llegar al nivel de maestro mediante la adquisición de técnicas y métodos mediante la asunción de cantidades apropiadas de información. El primer paso es muy parecido a aprender a montar en bicicleta: se progresa más aprendiendo qué no hacer. En ajedrez, esto significa mantener las cosas simples: aprender a no dejar el rey expuesto, atender a las amenazas inmediatas del rival, no dejar tus piezas en el aire, desarrollarse rápidamente, no crearse debilidades. Sólo deben tocarse los conceptos más intuitivos sobre la importancia del centro y la táctica elemental. Nada de libros. O, al menos, no libros formales. El principiante debe darse cuenta de por qué pierde partidas. Tiene que ser consciente de sus malos hábitos que contribuyen a que pierda. Necesita desarrollar una idea intuitiva del ajedrez. Uno o dos libros que ofrezcan partidas básicas con explicaciones sencillas es algo estupendo. En el camino hacia el perfeccionamiento este nivel básico mínimo de comprensión es muy importante. El principiante necesita jugar contra jugadores más fuertes para que obtenga información inmediata de lo que está haciendo mal. No sirve de nada jugar contra gente a la que se gana, porque de esta manera los errores no serán percibidos.

El principiante debe poner mucho énfasis en desarrollar el hábito de prestar atención a las amenazas de su oponente. Debe coger este hábito hasta que se convierta en una parte de él, comprobar qué se le amenaza antes de mover. Si no sabe qué se le está amenazando, no importa cuánta información tenga, cuánta técnicas haya adquirido: perderá siempre. De igual forma que aprendemos a mirar a ambos lados de la calle antes de cruzar, y lo hacemos después de manera inconsciente, así el principiante debe preguntarse antes de mover cuáles son las amenazas inmediatas de su rival, afirma el GM Spraggett.

El GM Spraggett, rescata las ideas de los viejos maestros de hace más de 500 años, Ruy López y Damiano, no debemos perder el tiempo jugando contra rivales más débiles, sino que debemos buscar rivales más fuertes que nosotros y aprender en el post-mortem, la cantidad de tiempo que pasemos en un nivel está relacionado con la cantidad de tiempo que perdemos jugando con rivales más débiles.

Luego de que el jugador ha adquirido cierto tipo de conciencia ajedrecística, el GM Spraggett, nos dice que se empieza a mejorar el juego mediante la adquisición de técnicas y métodos (que contrasta con aprender qué no hacer de la primera parte del entrenamiento, ahora se aprende qué hacer). Esta es la principal característica del proceso de aprendizaje en este punto, y continúa hasta llegar a nivel de maestro. Aquí es importante la información ajedrecística específica. Ahora no es crítico el jugar contra oponentes más fuertes (aunque sí ayuda). En esta fase, se desarrolla la fuerza del jugador. Se puede describir como algo que consiste en tres elementos: Habilidad natural, Técnicas y métodos adquiridos, e, Información y conocimientos. En esta fase el jugador debe participar en torneos. Este paso dura más tiempo que el anterior.

El GM Spraggett no basa la maestría por el Elo u otros sistemas matemáticos; nos dice que un maestro es un jugador muy competente que no sólo ha adquirido la comprensión de que una partida es una serie de minipartidas (apertura, medio juego y final), cada una con sus propias características, sino también la habilidad de construir su partida a partir de estos elementos. Dicho de otra forma, el maestro no sólo puede reducir la partida a sus elementos, sino que puede usarlos y juntarlos en una partida completa. El maestro tiene un alto nivel de habilidad técnica, junto con una gran comprensión del juego.

Un elemento usualmente olvidado es el estudio del tablero, no sólo es una mesa de juego, sino que las piezas adquieren un valor en su relación con el tablero. Lasker afirmó, muchos de los errores de un jugador podrían evitarse si comprendiera el tablero mejor. Se debe aprender a visualizar un tablero, se les puede pedir a los jugadores de ajedrez cerrar los ojos y se les preguntará sobre el color de las casillas, sobre las diagonales, filas, columnas, etc. Mi experiencia como entrenador, afirma el GM Spraggett, es que muchos tienen dificultades en hacer tal cosa. Pero el tema es importante debido a la manera en que funciona el cerebro. El proceso de pensamiento en ajedrez implica el uso de los ojos igual que el del ojo de la mente. El ojo de nuestra mente ve el tablero de manera diferente, como si no pudiera visualizar el tablero entero. Lo descompone en partes, y cada parte está relacionada geométricamente con las otras. Si no hemos comprendido conscientemente la geometría del tablero y sus relaciones con cada pieza, entonces el ojo de nuestra mente (nuestra manera de imaginarnos el tablero) no apreciará el tablero completo, y, por tanto, se pueden pasar por alto algunos temas tácticos. En los 80 apareció una generación de jugadores soviéticos, que dejó una marcada herencia, no estaban toda la partida mirando el tablero, sino que combinaban técnicas de visión normal con el pensamiento a ciegas, y se obtenía impresionantes resultados.

El GM Spraggett nos dice, que hay muchas cosas que ves cuando cierras los ojos, y que no ves al tenerlos abiertos. Sugiero algunos ejercicios para mejorar esta conciencia del tablero. Empezad con un tablero vacío. Poned un caballo en a1. ¿Sabías que llevarlo a b2 cuesta tanto tiempo como llevarlo a la octava fila?: cuatro movimientos. Esto ciertamente no es intuitivo, porque tiene que ver con las propiedades del tablero y del cabello. Después prueba con ejercicios con combinaciones de piezas, como por ejemplo dama y rey o dama y alfil. Fíjate en que la dama no puede atrapar a una pieza en un tablero vacío, pero sí a un caballo. Así nos damos cuenta de la importancia que toma el ataque doble para capturar a una torre o a un alfil. Esto nos lleva a insistir en que hay que esforzarse en desarrollar uno mismo, ejercicios para mejorar el control sobre el tablero. Practica un poco cada semana. Prueba a cerrar los ojos y darte cuenta de lo que ves. Hazlo cinco minutos y luego abre tus ojos y mira al tablero. ¿Ves diferencias? Deberías verlas. Ganarás mucho combinando las dos visiones (física y mental).

El ajedrez es un juego dinámico. Si tu posición es sólida, pero pasiva, las oportunidades son que perderás a la larga. Lasker enseñaba que no hay razón para perder si tienes una buena posición, si no cometes errores innecesarios, pero cuando enseñaba esto los jugadores medio de club tenían muy poca técnica, afirma el GM Spraggett. Afirma, que hoy en día, la técnica ha llegado a tal punto de desarrollo que todos los jugadores de club tienen conocimiento de las técnicas existentes aplicables a muchos tipos de posiciones. El GM Spraggett concluye, una buena posición, pero pasiva, es un buen punto de comienzo para encontrar razones de por qué pierdes la partida. Nunca verás a Kaspárov en tal tipo de buenas pero pasivas posiciones. Él prefiere una posición inferior con algo de contrajuego. De hecho, estudiar las partidas de Kaspárov es una buena lección sobre la importancia del contrajuego. No estaría lejos de la verdad si dijera que la única razón por la que ganó a Karpov fue que éste subestimaba la importancia de que cada posición tiene algún elemento de contrajuego. En los largos matches que jugaron aparece una y otra vez la misma historia: Karpov intentando que su estilo a lo boa le dé una ligera ventaja para ganar frente al de Kaspárov a lo “soy feliz en una posición inferior, si tiene algo de veneno”. Quién ganó es ya historia. Debes evitar las posiciones pasivas y sólidas. Piensa dinámicamente. Debes estar preparado para jugar en posiciones inferiores con oportunidades de contrajuego. No dejes que tu rival te aplaste técnicamente.

En algunas ocasiones, se señala que se ha llegado a una posición crítica, ¿qué es una posición crítica?, esta teoría tiene de forma implícita la idea que de para cada movimiento se necesita un proceso de decisiones, pero, sobre todo, una partida se decide por la calidad de las decisiones en ciertos puntos de la partida, estos son los llamados momentos críticos. Según, el GM Spraggett, una partida suele tener dos o tres de tales momentos. Lo difícil es reconocer cuándo llega uno de esos momentos, y no tanto tomar la decisión correcta. Los momentos críticos son posiciones en que la decisión que tomes afectará a la partida a la larga e influirá en muchos movimientos después. Por ejemplo, cuando determinas la formación de tu estructura de peones o el cambio de una pieza importante. La mayor parte de decisiones no conllevan esta responsabilidad. Tomar una decisión equivocada en uno de estos momentos críticos puede llevarte a perder la partida, de modo que no podrás reparar el daño que te has hecho. Dado el avance de la técnica en ajedrez y su incorporación al arsenal del jugador de club, esperamos que nuestra noción del ajedrez cambiará. Muchos conciben al ajedrez como un juego donde el momento en que tomas las decisiones correctas determina el resultado de la partida. La llamada “teoría de Dorfman” se basa en el reconocimiento de los momentos críticos. Te recomiendo que estudies libros sobre este tema, esto te hará ganar muchos puntos.

Por último, el GM Spraggett, nos dice no gastes tu tiempo durante la partida, sé práctico. En ajedrez, lo importante es aplicar lo que sabes y hacerlo sin atender al resultado de la partida. Perder no es la peor cosa que te puede pasar. Si ves un buen movimiento, una buena idea, hazlo. No gastes tiempo intentando calcular todo. Dos horas no es mucho tiempo. Los perfeccionistas mueren jóvenes en el ajedrez. Es también importante que durante una partida no estás aprendiendo, sino aplicando cosas que ya sabes. Se aprende en casa, en paz y seguridad. Otra cuestión importante es el tema de los puntos muertos en el progreso en ajedrez. Si caes en uno de ellos, no pienses en dejar el ajedrez. Todos los deportistas los sufren a veces. Mi propia experiencia me dice que a la larga te hacen más fuerte. El problema del tiempo es algo que no suele darse en los mejores jugadores, no obstante, no es imposible ver estas situaciones en la super élite, es difícil dar un consejo para evitarlo. Decir “mueve más deprisa”, solo suele llevar a cometer errores por descuidado. Lo que sugiero es que el jugador aprenda a tratar con el problema encontrando tiempo de alguna forma: mover más deprisa en la apertura, pensar durante el tiempo de reflexión del oponente, etc. Algunos jugadores han conseguido evitarlos y otros han tenido que aprender a vivir con ese problema, afirma, el GM Spraggett.

¿Cómo formar nuestro repertorio de Aperturas y Defensas?

La fase de la apertura puede generar muchos dolores de cabeza a los ajedrecistas estudiosos, sobre todo porque una persona sin experiencia y con muchas ganas de superarse en la disciplina del ajedrez, puede tratar de entrarle de la forma más ruda a este tema, simplemente coge un libro y se lo lee, sin importar que en este libro vengan solamente variantes que según el autor son buenas jugadas pero no dice ¿por qué?, de esta forma el estudioso se aprende la apertura y la juega pero nunca logra entender todos los matices de ésta. Los resultados no son los que deberían de ser.

Según, el MI Sergio Minero Pineda, nos dice que primero debemos de escoger una apertura a estudiar, una que se adapte a nuestros gustos, posteriormente con la ayuda de un entrenador seleccionamos las partidas modelo. Posteriormente una vez que entendemos bien las ideas detrás de esas partidas modelo estudiamos las variantes de fuentes confiables como la enciclopedia de aperturas yugoslava, Yearbook de New In chess, revistas Inforchess Magazine, Chessbase Magazine y otras muy buenas revistas que traen partidas comentadas por maestros de ajedrez. Conociendo las ideas y variantes procedemos a escoger las posiciones críticas (esas posiciones en donde hay que trabajar más, que son vitales para el entendimiento de esa apertura), y además de estudiarlas debemos de ponerlas en práctica, y debemos una y otra vez estudiar esas ideas y variantes nuevamente, de esta forma, durante la competencia (torneos) todo será más fácil.

La primera recomendación del GM Yermolinsky, que podemos seguir para estudiar una apertura, que nos sirve también para elegirla, es que necesitamos jugar una apertura antes de estudiarla, lo que parecería medio ilógico es perfectamente entendible, si queremos ampliar nuestro repertorio, revisemos someramente líneas de una apertura y llevémosla al tablero, de preferencias en duelos amistosos, que podrían darse con nuestro compañero de entrenamiento, solo de esa manera podemos descubrir si la apertura o defensa en cuestión va con nuestra personalidad, nos acomodamos en dicha estructura, y también nos ayudara a entender que debemos mejorar respecto a la misma.

El GM Yermolinsky, nos brinda algunos consejos respecto a la elección de aperturas, que podemos reseñarlas de este modo: Para conservar un nivel siempre competitivo debemos elegir líneas agudas en nuestro repertorio; Debemos conocer ciertas posiciones que aparecerán en el tablero, es cierto que no siempre conoceremos todas las posiciones, en esos casos la partida se decide confrontando las habilidades del medio juego, pero debemos intentar llevar las partidas a posiciones conocidas; y, varias partidas pueden conducir al mismo esquema de medio juego, lo que permitirá crear variedad en tu repertorio, pero sobre todo saber reconducir por transposición de jugadas a ciertas posiciones más familiares para nosotros.

Muchos ajedrecistas invierten mucho tiempo estudiando teoría, pero el resultado final depende más del conocimiento previo y la experiencia. Uno nunca debe repetir una jugada teórica, sino la ha comprendido previamente, para esto si hay una línea que considero útil, selecciono un par de partidas, de preferencia comentadas, y las analizo cuidadosamente. Y si no comprenda la razón de las jugadas, debo retroceder hasta un punto conocido, una posición familiar, y será desde allí que inicie la nueva línea para nosotros, este será el punto de partida para mis análisis, solo así puede haber un verdadero aprendizaje, avanzando poco a poco por las diversas líneas teóricas, mirando una y otra vez donde me he equivocado en las siguientes partidas que juegue, y revisando una y otra vez mi base de datos. Solo en este momento, introduzco más partidas y no antes. ¡Créanme, funciona!

El GM Yermolinsky, nos recomienda, seleccionar pocas partidas y estudiarlas. No se moleste en avaluaciones, solo observe como los Grandes Maestros se desenvuelven después de la apertura y pregúntese: ¿hasta dónde se siente cómodo con ese estilo?, preste especial atención a estas características: Estructura de peones; Ritmo de acontecimientos (que tan rápido se desarrolla el juego y comienza la confrontación); Nivel de agudeza de determinadas líneas; Simplificaciones (algunos no pueden soportar los cambios, sobre todo de la dama, en la fase inicial de la partida); y, el Orden de jugadas para de esta forma evitar algunas líneas (se debe estar atento al orden de jugadas).

Y, por último, ¿Cómo jugar contra un rival que nos lleva un centenar de puntos ELO? Los jugadores de nivel medio deberían seguir las líneas principales, especialmente con las piezas blancas, las razones son: Aquellas jugadas e ideas han sido halladas por jugadores mejores que tú; Las líneas principales son más claras y fáciles de recordar; y, Tu rival debe elegir entre seguir la línea o apartarse, haciendo una jugada inferior.

En el estudio de la teoría de las aperturas, al estudiar los principios generales de las aperturas, debemos vincularlos siempre a las ideas concretas que nos proporcionan los manuales, las guías de aperturas y, naturalmente, las partidas de los Grandes Maestros y Maestros que se publican y difunden en revistas, periódicos o Internet. Existen varios métodos utilizados en la práctica magistral para estudiar la Teoría de las Aperturas:

  1. Ajedrecistas que juegan todo tipo de sistemas, aunque no tratan de introducir nada significativo en la teoría; llamados por consiguiente jugadores prácticos. Estos ajedrecistas trasladan el centro de gravedad de la partida hacia el medio juego. Esta táctica puede ser discutible, pero en la práctica permite economizar mucho tiempo, fuerza y energía. Representantes de esta corriente son los excampeones Mundiales Thal, Spassky y en alguna medida Karpov.
  • Ajedrecistas que conocen perfectamente la teoría y al mismo tiempo tratan de crear en cualquier apertura algo suyo, nuevo; proponen un nuevo plan, una disposición nueva de las piezas, etc. Es así como ellos precisamente crean, es decir desarrollan la teoría. En este caso los ajedrecistas gastan mucho tiempo en el análisis de los problemas de la apertura e incluso en la misma partida con el consecuente gasto de tiempo, energía y fuerza. Ejemplo de estos Maestros son Geller, Portisch, Fischer y Kaspárov, estos dos últimos en forma excepcional.
  • Ajedrecistas que tienen un repertorio de aperturas bastante limitado, pero son verdaderos especialistas de las posiciones que conocen y juegan regularmente. En su preparación, experimentan, crean innovaciones, tratan de desmentir o al menos ponen en duda lo que la teoría reconoce como correcta. Esto exige una gran cantidad de tiempo y a veces surte efecto en una sola partida. Representantes de esta forma de tratar la apertura son Polugaiesky (Siciliana), Ulhman (Francesa) y más recientemente Svesnikov (Siciliana). Sería bueno hacer un estudio con nuestros Maestros y ver a cuál grupo se incorporan.

Estas diferenciaciones del modo de proyectar la apertura, puede ser característica de no solo de los Grandes Maestros, sino también en jugadores que no hayan alcanzado logros importantes acorde al nivel en que se encuentran. En lo que se refiere al repertorio de aperturas, hay que decir que, al elegir los métodos de juego más cómodos para usted, en esta fase inicial, no tiene que descartar por completo el resto de los planteos. Sería erróneo limitarse a una única defensa o a un solo esquema de ataque, ya que el ajedrecista no tendría ni los conocimientos ni la experiencia necesaria. Se recomienda en general tener tres sistemas con blancas e igual número con negras. Asimismo, hay que señalar que las ideas características de una apertura determinada pueden hasta cierto punto, hacerse extensivas a otras, lo cual facilita mucho la orientación en una situación poco conocida.

La elección de una apertura no debe depender de la moda, sino, ante todo, del gusto propio en lo referente al tipo de posiciones a que cada planteo lleva. Al elegirse la apertura para un determinado adversario, se puede utilizar a menudo el efecto sorpresa, tomando en consideración que un esquema de apertura que no sea absolutamente correcto puede resultar complicado y desagradable para determinado rival.

No es obligatorio, de forma alguna, analizarlo todo seguido, pero si le ha interesado algún esquema de apertura, ante todo, debe tratar de comprenderlo. Al analizar las partidas y variantes de apertura, se deben resolver todas las cuestiones y eliminar los puntos oscuros. Si no se comprende el objetivo de algunas jugadas, tiene que insistir hasta encontrar una respuesta exhaustiva. Los complicados esquemas modernos de aperturas se basan en matices estratégicos muy sutiles, dejando en el orden del día los problemas eternos del centro, las cuestiones vinculadas a la creación de puntos débiles permanentes y a la lucha por las líneas abiertas. Dichos esquemas no resuelven estas cuestiones y problemas en forma directa, sino recurriendo a menudo al rodeo astuto.

Hay que elegir los sistemas de apertura y la manera de juego que menos gusten al rival; es decir, que durante la lucha es necesario tomar en consideración no solo las debilidades de la posición enemiga, sino los puntos vulnerables de su juego. Es imprescindible no analizar las jugadas de la apertura en forma aislada, ni siquiera en forma de variantes, sino más bien en esquemas de larga duración, las posiciones típicas de cada apertura. Indudablemente que el estudio concienzudo de las aperturas es un problema para el ajedrecista, pues se necesita de una gran dosis de voluntad y dedicación, independientemente de la bibliografía y el material de apoyo que es esencial; no obstante, aunque existen infinidad de tratados y monografías para cada sistema de apertura, esto solo no es suficiente porque intentar conocer de memoria las miles de variantes que existen es improductivo y morboso; embota el pensamiento y limita la creatividad.

Desde que los ajedrecistas dan los primeros pasos, resulta necesario ejercitar la memoria, queriendo esto decir que no hay que recitar todas las variantes, pero es obvio que se debe tener una memoria bien ejercitada para poder enfrentar el gran caudal de información que existe al respecto nuestras aperturas o defensas escogidas. Para aumentar los conocimientos de la apertura es conveniente perfeccionar el nivel de juego; su estudio estará relacionado con la asimilación de los elementos tácticos y estratégicos del medio juego, fase estrechamente relacionada con la movilización de las fuerzas combativas, pues a menudo resulta difícil determinar donde finaliza la apertura y comienza el medio juego, aunque muchos dicen que la apertura puede terminar entre las movidas diez y quince. En general, hay que tomar en cuenta que la teoría moderna del ajedrez, sobre las aperturas (y defensas) no pretende resolver infaliblemente las complejas cuestiones que se plantean continuamente. Esta teoría ajedrecística sigue avanzando en base a la lucha de opiniones y a las apreciaciones cambiantes.

Al estudiar aperturas vamos a tratar entender las jugadas, las ideas y planes de cada jugador, tratando de preguntarnos ¿Por qué se jugó aquí?, ¿Qué idea se persigue?, ¿Por qué mejor no jugamos esa? ¿Por qué?, es necesario que nos preguntemos de forma constante ¿por qué? Es necesario que sepamos escoger el material que vamos a estudiar, porque ahora, la cantidad de material es mucha, buscar partidas comentadas, en donde los jugadores nos digan sus ideas, análisis de jugadores reconocidos que expliquen la apertura, análisis de expertos. Debemos de ser ordenados, manteniendo bases de datos con partidas modelo (que escogemos nosotros), y aquí podemos colocar no sólo partidas de la apertura que estemos estudiando, sino también de aperturas con estructuras de peones parecidas. Podemos ver que al estudiar la apertura poco nos interesó ver variantes, mucho más importante fue comprender las ideas, maniobras típicas, estructura de peones, coordinación de piezas, Imaginémonos con 20 ejemplos bien explicados de esa misma variante, no hay duda de que comprenderíamos mejor esa apertura (o defensa) que un jugador que se lea una monografía completa de aperturas y una enciclopedia.

El MI Raúl Ocampo Vargas, reconocido entrenador mexicano, nos dice que su principal recomendación es que el tiempo que tenemos para el estudio de ajedrez debe enfocarse a dos aspectos principales: el medio juego y el análisis de las partidas propias. El estudio de las aperturas y el final deben hacerse en forma un tanto secundaria y siempre relacionada al medio juego. Por otra parte, el estudio de partidas propias debe ser prioritario. Esto no implica no estudiar partidas de grandes maestros, lo que de todas maneras se hará cuando analizamos las partidas propias ya que continuamente nos referiremos a las partidas de los grandes maestros, tanto en las referencias de las aperturas que jugamos como de los métodos que utilizan para explotar algún tipo de ventaja que no logramos capitalizar en nuestras partidas. En ese sentido, si podemos dedicar 6 horas a la semana para estudiar ajedrez, separamos 3 horas para estudiar teoría, 2 para el medio juego y otra para aperturas y finales, 3 para estudio de partidas, 2 para las propias y una para las de los grandes maestros.


Regresando al estudio de aperturas, de acuerdo con la Escuela Soviética de Ajedrez el método más apropiado es desarrollar un repertorio de aperturas correspondiente al nivel general de juego del estudiante. Para esto hay que seguir un método histórico, es decir, el estudiante debe avanzar como lo hizo la humanidad en el desarrollo histórico de ajedrez, como pasando por las escuelas históricas del ajedrez. Para esto, por supuesto, debe tener una idea del desarrollo histórico de la preparación de las aperturas. El estudiante debe comenzar con aperturas abiertas, gambitos u otras aperturas con juego activo de piezas, ya que en los jugadores jóvenes su comprensión del centro es desarrollado después. Así jugaba la escuela italiana del Renacimiento y la de Morphy y Anderssen. Después seguir con la escuela moderna de Steinitz en adelante. Entonces ellos deben jugar aperturas semiabiertas con sus típicos avances de peón en los flancos y luego pasar a las posiciones cerradas y posiciones con tensiones de peones en el centro. Los soviéticos recomendaban que las jóvenes ajedrecísticas buscaran un ídolo entre los grandes jugadores y “semi copiarlo” en su repertorio.

Sobre el uso de apoyo cibernético, debemos indicar que, después del advenimiento de Karpov al trono en 1975, surgió el estudio de las aperturas auxiliado por computadoras. El primer campeón mundial que se “computarizó” fue Kaspárov, si bien el mismo Karpov ensayó con sistemas iniciales de bases de datos cibernéticos, como el efímero “Tolynka” bautizado en honor de él; Kaspárov fue el primer promotor, y por lo visto el usuario inicial con más fe de la excelente herramienta que hoy conocemos como “Chess Base”. Kaspárov fue el fundador del enfoque computarizado del estudio de las aperturas. Gracias a esta herramienta, Kaspárov podía hacer enormes “árboles de variantes” de cada posible continuación en cada posición en análisis caseros.

Por lo general, la incorporación de un nuevo esquema o variante al repertorio viene precedida por un impulso. Para muchos ajedrecistas jóvenes lo fundamental es la ayuda del entrenador. Él les dice: “Tengo buenos análisis de tal y cual sistema de apertura; se lo demostraré y ustedes tienen que experimentarlo”. Muchas veces esto resulta útil. Pero no se acostumbre usted a esta forma de trabajo. Tarde o temprano, el bagaje de ideas de su entrenador se agotará y usted mismo llegará a un nivel en el que ya ningún entrenador podrá ayudarle. Entonces tendrá que pensar usted mismo. Mientras tanto, la ayuda del entrenador será su varita mágica.

El MI Mark Dvoretsky, el mejor entrenador de ajedrez de la historia, según lo afirma, Federico Marín Bellón, en su blog en ABC; el GM Levon Aronian afirmó vía Twitter, al enterarse de su fallecimiento, el 26 de septiembre de 2016, a los 68 años, que los libros del legendario escritor y entrenador le habían hecho el jugador que es ahora; también la web de Ajedrez21 para promocionar su libro “El Arte de Maniobrar con las piezas”, indica que Mark Dvoretsky ha sido considerado el mejor entrenador y el mejor autor de libros de formación ajedrecística hasta su fallecimiento, a finales del año 2016; la web “thezugzwangblog”, lo ubica como uno de los mejores entrenadores de la historia, y nos indica que por sus manos han pasado: Garry Kaspárov, Viswanathan Anand, Topalov, Evgeny Bareev, Joël Lautier y Loek Van Wely entre otros muchos jugadores. Finalmente, la web “Ajedrez12” nos indica que Mark Dvoretsky, fue quizás el mejor entrenador que haya tenido el ajedrez, y una referencia ineludible para varias generaciones de jugadores, estudiantes y docentes por sus aportes literarios al aprendizaje del juego.

En algunas ocasiones, cuando un jugador de ajedrez desea incorporar una nueva apertura o defensa, se dirige directamente a la enciclopedia y se pone a estudiar. Pero, esto no es lo usual, Mark Dvoretsky nos indica que: por lo general, la incorporación de un nuevo esquema o variante al repertorio viene precedida por un impulso. Para muchos ajedrecistas jóvenes lo fundamental es la ayuda del entrenador. Él les dice: “Tengo buenos análisis de tal y cual sistema de apertura; se lo demostraré y ustedes tienen que experimentarlo”. Muchas veces esto resulta útil. Pero no se acostumbre usted a esta forma de trabajo. Tarde o temprano, el bagaje de ideas de su entrenador se agotará y usted mismo llegará a un nivel en el que ya ningún entrenador podrá ayudarle. Entonces tendrá que pensar usted mismo, sin la varita mágica de su entrenador.

La sugerencia del entrenador, del experto, puede valer mucho, servir de estímulo para incorporar más aperturas a nuestro repertorio. Y es explicable: cuando usted empieza a estudiar una apertura, dispone de una enorme pila de material, un gran número de partidas y varias páginas de texto en la Enciclopedia de aperturas. Usted no sabe qué es necesario precisamente, cuáles son los sistemas principales y cuáles los secundarios. El jugador principiante observa las variantes, pero no sabe qué hay detrás de ellas. Y si el entrenador le explicase las ideas principales y le ayudase a seleccionarlas, por supuesto, eso ya le puede servir de gran apoyo. En general, usted puede esperar ayuda no sólo del entrenador. Es muy eficaz el trabajo en pareja, con alguno de sus compañeros.

Sobre el trabajo con un compañero de entrenamiento, se debe indicar que cada uno tiene ideas propias, análisis de aperturas y es útil hacer un intercambio, estudiarlas conjuntamente. En semejantes casos siempre los perjuicios son menores que el provecho. Naturalmente, usted ya no podrá jugar la variante de apertura contra el compañero con el que la ha analizado; si él consigue jugar primero la novedad, usted ya no podrá contar en el futuro con el efecto de la sorpresa: éstos son los inconvenientes. Pero a pesar de ello, en primer lugar, usted recibe información de la que antes no disponía; en segundo lugar, sus variantes de apertura serán mejor retocadas. Al fin y al cabo, usted no rivalizará con sus compañeros, sino con el resto del mundo ajedrecístico. Usted resulta desarmado contra su compañero, pero a cambio de ello está mejor armado contra todos los demás ajedrecistas, lo cual es más importante.

La primera fuente que permite ampliar el repertorio de aperturas es el entrenador, la segunda fuente es el compañero, y la tercera fuente es el análisis de partidas, precisamente de esta manera los ajedrecistas más fuertes dan con las ideas más importantes para ellos. Y, por último, aunque asociado al análisis de partidas, tenemos la elección de un ajedrecista que nos guste por sus ideas y estilo de juego. Usted podrá imitar su repertorio de aperturas, estudiar los sistemas que aplica en el juego su ídolo.

Finalmente, nos tocará revisar en todos los casos nuestras propias partidas en las que aplicamos los esquemas de aperturas y defensas seleccionadas, esto se repetirá una y otra vez hasta que nuestras partidas no contengan errores de ejecución, lo que en cierta forma es una tarea de nunca acabar, pero de un continuo perfeccionamiento. Todos estamos llamados a perfeccionarnos, tengamos en cuenta que esta tarea nunca terminará, esa es la naturaleza humana que se refleja en el juego ciencia que amamos y disfrutamos.

Para un mayor entendimiento de lo que son las aperturas, luego de haber revisado como elegirlas y estudiarlas, y para facilitar esa tarea; se hace necesario saber que existen tipos de aperturas. Por un lado, están las que comienzan con “e4”, que si se contestan con “e5” nos plantea el grupo de partidas (aperturas o defensas) abiertas, aquí encontramos entre las principales a la Italiana (1.e4 e5 2.Cf3 Cc6 3.Ac4), Española (1.e4 e5 2.Cf3 Cc6 3.Ab5), Petrov (1.e4 e5 2.Cf3 Cf6), Escocesa (1.e4 e5 2.Cf3 Cc6 3 d4), etc. También tenemos, a las que comienzan con “e4” pero reciben una respuesta diferente a “e5”, las partidas semiabiertas, aquí tenemos a la Siciliana “c5”, Francesa “d6”, Caro-Kann “c6”, etc. Luego tenemos a las aperturas cerradas, podemos decir de modo general las aperturas que inician con “d4” y se les contesta con “d5” (Partidas de Peón de Dama y Gambito de Dama – 1.d4 d5 2.c4-) y “c4” (Apertura Inglesa), la cual se suele juntar con las llamadas Aperturas de Flancos y No ortodoxas, entre las que también se encuentran Bird “f4”, Reti “Cf3” y Larsen “b3”. Y las semicerradas, por ejemplo, el movimiento de las indias de “Cf6” (Nimzoindia – 1. d4 Cf6 2. c4 e6 3. Cc3 Ab4-, Grunfeld -1.d4 Cf6 2.c4 g6 3.Cc3 d5-, India de Dama – 1.d4 Cf6 2.c4 e6 3.Cf3 b6-, India de Rey – 1.d4 Cf6 2.c4 g6-), la Moderna con “g6” o “d6” (si bien esta puede jugarse contra cualquier movimiento de las blancas), la Catalana (1.d4 Cf6 2.c4 e6 3.g3), la Budapest (1.d4 Cf6 2.c4 e5), la Londres (1.d4 d5 2.Cf3 Cf6 3.Af4), la Holandesa (1.d4 f5), la Trompowsky (1.d4 Cf6 2.Ag5), etc.

Como conclusión, recordemos que no todo es memoria, sino sobre todo comprensión; y que para mejorar en el ajedrez se requiere mucho esfuerzo, repasemos partidas de los clásicos, estudiemos en compañía (entrenador o compañero de entrenamiento), revisemos cada una de nuestras partidas, y demos todo de nosotros para mejorar en este interesante mundo que es el ajedrez, y en este inmenso océano que son las aperturas y defensas. FIN.